La liebre que nace lista
Aquí va el dato de liebre que más engancha a los peques: las crías de liebre no nacen en una madriguera bajo tierra, como las de conejo, sino a ras de suelo, en una simple hondonada en la hierba que se llama «form». Y nacen ya con pelo y con los ojos abiertos, listas para salir corriendo casi desde el primer día. Sin nido ni madriguera: la liebre viene al mundo preparada para el campo abierto.







