El rajado no se paga
La arcilla que no se raja en el horno está en un sitio muy concreto: el filo del barranco, justo donde la ribera se cae a trozos. La de más arriba da ladrillo rajado, y el ladrillo rajado no se paga. Así que Limbani baja al mismo pie de barranco crecida tras crecida y sube de ahí el barro que necesita. Ha visto retroceder el borde desde que empezó y sigue sacando del mismo filo. No lo discute con nadie. En la ribera tampoco se lo pregunta nadie, porque todos saben dónde está la buena.







