Con el calor y la humedad, la llegada de los mosquitos está prácticamente asegurada. Con ellos, son muchas las personas que deciden embadurnar sus cuerpos con lociones y productos para evitar las picaduras. Sobre estos animales existen muchos mitos que no son reales y soluciones para sus picaduras que no siempre funcionan. Conocer un poco mejor cómo actúan estos insectos puede ayudarnos a evitarlos.

Fases del crecimiento de un mosquito. Por Luciano Cosmo | Shutterstock.com
Mosquito (Aedes aegypti) succionando sangre. Por frank60 | Shutterstock.com

¿Qué son los mosquitos?

Se denomina mosquito o zancudo (en algunas partes de América) a varias familias de insectos dípteros. La más conocida es a la que se le atribuye popularmente el nombre de mosquito, la familia de los Culicidae, compuesta por más de 3.500 especies entre los que se encuentran aquellos que se alimentan de la sangre de personas (tan solo un 6% de todas ellas). Aunque existen otras familias, como la familia de los tipúlidos (unos mosquitos enormes que llegan a medir hasta 6 cm de tamaño), estos animales son inofensivos para el hombre y no suponen ningún peligro para la salud o bienestar de las personas en general.

La humedad y el calor como factores imprescindibles

Donde más abundan los mosquitos es en zona tropicales, humedales, áreas cercanas a ríos y lagos o donde existe agua estancada y poco profunda. En zonas urbanas es normal encontrarlos en baños públicos, piscinas, riegos automáticos o lugares donde el agua puede permanecer encharcada o contenida más de una semana. Ponen sus huevos en el agua, y las pupas y larvas se desarrollan en este medio, lo cual significa que nunca aparecerán en lugares secos. Las hembras necesitan la sangre para desarrollar sus huevos en un proceso (ciclo gonotrófico) que dura de 3 a 5 días y que depende de factores de humedad y temperatura ambiente. Cuanto más frío o seco sea el clima, más tarda este proceso. Además, sus huevos pueden sobrevivir hasta siete meses inactivos esperando a las temporadas más cálidas. Una vez nacen, estos animales suelen vivir de 10 a 30 días de media.

Fotografía macro de un mosquito. Por Anest | Shutterstock.com
Mosquito excretando plasma sanguíneo. Gif por Hery Emmanuel para marcianosmx.com

¿Cómo se alimentan?

Las hembras de mosquitos se alimentan generalmente de sangre de mamíferos, aunque en algunos casos también de aves, reptiles o anfibios. Poseen un largo probóscide (órgano bucal alargado con el que succionan el alimento) que inyectan en sus víctimas para extraer la sangre. Éste está formado por seis partes o “agujas”. Dos de ellas dentadas para penetrar en la piel; otras dos que la separan, una aguja de succión de sangre y una sexta con la que expulsan saliva con químicos. Éstas lubrican y adormecen la zona para pasar desapercibidos, y diluyen la sangre para poder succionarla con más facilidad. Mientras esto sucede (hasta 4 minutos en una ingesta) van expulsando por detrás el exceso de líquido quedándose los nutrientes de la sangre que necesitan. Son las hembras las que requieren estos nutrientes. Los machos se alimentan de néctar, sabia y jugo de frutas, pero nunca de sangre.

La picadura del mosquito

Con su saliva anticoagulante los mosquitos evitan que las plaquetas de nuestra sangre actúen formando coágulos y así poder succionarla con facilidad. Cuando esto sucede, el sistema inmune de nuestro cuerpo reacciona a ello liberando histamina (esta sustancia química es la responsable de trasladar la información a las células de nuestro cuerpo para que el organismo funcione correctamente). La histamina, en este caso, produce hinchazón y picor de la zona. Se trata pues, de una pequeña reacción alérgica a las sustancias químicas que segrega el mosquito al alimentarse. Dependiendo de cada persona y su sistema inmune, la picadura será mayor, menor o inexistente.

Picadura de mosquito. Gif por Hery Emmanuel para marcianosmx.com
Múltiples picaduras de mosquito. Por all_about_people | Shutterstock.com

¿Por qué a algunas personas les pican los mosquitos más que a otras?

Muchas personas secretan a través de su piel una señal química que indica su grupo sanguíneo y que los mosquitos pueden detectar. Algunos estudios demostraron que estos insectos prefieren la sangre del grupo 0, seguida del grupo B y A. Por otro lado, estos animales poseen un órgano llamado palpo maxilar con el que puede oler el CO2 que expulsa una persona a 50 metros. A mayor cantidad de CO2, mayor cantidad de sangre, así que mujeres embarazadas y personas mayores serán afectadas con más frecuencia. También influyen el sudor (por el cual segregamos ácido láctico o etanol que tanto les gusta), las bacterias de nuestra piel y el calor corporal.  Cosas tan sencillas como beber cerveza favorecen las picaduras, ya que aumenta la temperatura corporal y la secreción de etanol en el sudor. Además, como guinda del pastel, la visión de los mosquitos les hace sentirse atraídos por ciertos colores de las vestimentas, como el negro, el azul o el rojo oscuro.

El mayor asesino del hombre, transmisor de enfermedades

Los mosquitos, al igual que otros insectos hematófagos (que ingieren sangre), son portadores en muchos casos de enfermedades infecciosas que transmiten de huésped a huésped. Actualmente suponen un gran problema en los países más subdesarrollados contribuyendo a la expansión de la malaria, fiebre amarilla, virus zika o dengue, entre otras. Enfermedades para las cuales, en algunos casos, no existe vacuna o cura. Se calcula que en nuestro planeta mueren unas 725.000 personas al año a causa de enfermedades que transmiten estos animales. Una cifra muy por encima de cualquier otro factor externo de mortalidad entre los humanos.

Efecto del virus Zika en el desarrollo de un feto. Por corbac40 | Shutterstock.com
Mosquito Tigre (Aedes albopictus). Por InsectWorld | Shutterstock.com

Especies de mosquito peligrosas para el hombre

Los mosquitos comunes (Culex pipiens) son urbanos y prefieren descansar en el interior de las construcciones del hombre. No suponen un gran peligro para las personas, pero si un mal de cabeza dependiendo las zonas e intensidad de sus picaduras. Entre los más peligrosos se encuentran: El Aedes aegupti como principal transmisor del dengue y la fiebre amarilla. El mosquito tigre (Aedes albopictus) que posee una saliva potente que produce picaduras más intensas, además de ser portador de enfermedades virales que producen la fiebre amarilla o encefalitis. Y, por último, el Anopheles gambiae que es el principal transmisor de la malaria en África.

Combatirlos genéticamente

Para controlar las poblaciones de mosquitos los científicos siguen buscado diversos métodos de ámbito genético. Cosas como ampliar el número de individuos masculinos para limitar la descendencia, o las investigaciones para reducir la transmisión de enfermedades. Pese a los esfuerzos, el control de los mosquitos es complicado, ya que una reducción drástica de sus poblaciones podría influir en las de los animales que se alimentan directamente de ellos y repercutir en toda la cadena alimentaria. Además, los machos son importantes polinizadores de nuestra biosfera.

Estudios científicos con larvas de mosquito. Por Tonhom1009 | Shutterstock.com
Vela repelente de mosquitos poco efectiva. Por Angelsnap | Shutterstock.com

Mitos y falsos tópicos sobre los mosquitos

Existen numeroso tópicos entorno a estos insectos que son falsos y que se han ido transmitiendo como creencias populares de generación en generación. Muchos de ellos han sido refutados científicamente, pero, aun así, siguen estando presentes entre la gente. No existe la sangre dulce que tanto gusta a los mosquitos, ni comer ajo los ahuyenta. Tampoco pueden transmitir el VIH ya que el virus no puede sobrevivir en el cuerpo de estos animales y, para evitarlos, no son nada efectivos los repelentes tipo incienso, pulseras, velas de citronella o aparatos de ultrasonido.

Qué hacer para combatirlos

Son pocas las cosas que se pueden hacer o deberías conocer para evitar las picaduras de mosquito. Las lociones repelentes son el método más eficaz para evitarlo, aunque no todas funcionan o lo hacen por igual. Los aerosoles que contiene DEET o aceite de eucalipto de limón son los más eficaces. La aplicación de los mismos debe ser frecuente ya que su efecto no es muy duradero, además de volver a ponerlos sobre la piel después de los protectores solares, ya que éstos reducen su eficacia. Otra cosa a tener en cuenta es mantener las piscinas (sin productos químicos) y tanques de agua tapados. También evitar los restos de líquido en macetas al regar las plantas para evitar que estos animales puedan reproducirse en esos entornos.

Aerosol que contiene DEET contra mosquitos. Por Bignal | Shutterstock.com
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Mosquitos. Conocimientos y mitos sobre estos animales y cómo evitarlos.
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Mosquitos. Conocimientos y mitos sobre estos animales y cómo evitarlos.
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Los mosquitos llegan con el calor y la humedad, y con ellos molestas picaduras y peligros de transmisión de enfermedades en diversas partes del mundo.
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