El comercio de marfil ha supuesto una pérdida masiva de población de algunas de las mayores especies de animales en la tierra.

China y sus nuevas leyes

Durante este año, China inicia un proceso en el que se prohibirán todas las actividades de comercio y procesamiento en torno al marfil. Se trata de una gran noticia para la conservación de los elefantes y un fuerte golpe para el tráfico ilegal de colmillos. China es en la actualidad, con mucha diferencia, el principal mercado de marfil del mundo y se estima que el 70% de todo el tráfico del planeta termina allí. Según indican en WWF el 31 de marzo de este año se dio el primer gran paso cerrando 143 fábricas y tiendas con licencia para el marfil y, a finales de año, se completará el proceso clausurando el resto. Ahora la preocupación para WWF reside en trasladar el mismo tipo de leyes a los países vecinos y así evitar el traslado de las existencias de marfil a otros mercados.

Otras especies

Normalmente este material (también llamado dentina) que proviene de los dientes de los animales se asocia al elefante, pero el comercio ilegal también ha afectado a otras especies como el hipopótamo, la morsa, el narval, el cachalote o las orcas, estos últimos principalmente en regiones como Groenlandia, Alaska y Siberia. Además hasta hace poco el comercio de marfil de restos de mamuts hacía posible el contrabando de colmillos de elefante camuflados. Esto provocó que se declarara al mamut especie en peligro 4.000 años después de su extinción para así ilegalizar su comercio.

El origen

Pero remontémonos al origen del problema. Ya en las antiguas civilizaciones el marfil suponía uno de los materiales más preciados para la decoración estando presente, por ejemplo, entre los hebreos, egipcios o en la Antigua Grecia donde se empleaba para crear esculturas (un ejemplo serían las enormes estatuas de Atenea y Zeus que Fidias esculpió con este material para el Partenón). Desde hace siglos, y principalmente tras la colonización de África, la exportación de marfil supuso una barbarie respecto a la fauna africana que lo proporcionaba, llegando a extinguir a los elefantes de todo el norte de África, gran parte del sur y oeste. Lo que se derivaba de ello eran principalmente objetos de decoración, teclas de piano o bolas de billar. Estos objetos supusieron, tan solo en la década de 1979 a 1989 la muerte de 700.000 elefantes de los 1,3 millones que quedaban en estado salvaje.

CITES y la protección a las especies

En 1963 se creó CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, conocida también como la Convención de Washington) que es el tratado multilateral para la conservación de la naturaleza (UICN). Este tratado, firmado en su origen por 80 países del mundo se creó con la idea de proteger a las especies amenazadas del planeta. Con él nació un nuevo marco legal para regular la caza ilegal de animales. Aun así, la ausencia de muchos países en dicho tratado, sumada a la alta demanda ilegal del material han puesto en un punto crítico a muchas especies, tan solo para satisfacer las necesidades decorativas del hombre.

Leyes como las que hoy está aplicando China son extremadamente necesarias para el cese de la caza furtiva, la conservación de estas especies y una de las últimas oportunidades de sobrevivir para algunos de los animales más imponentes y extraordinarios de nuestro planeta.

Orcas (Kiler Whales) animated Gif of Giphy.com