Al norte del ecuador, en las regiones templadas, el otoño está preparando el camino para el invierno. Los árboles de hoja caduca, como el roble, el fresno y el arce, decoran nuestros pueblos y ciudades con todas las tonalidades de amarillo, naranja y rojo. El ciclo de vida de las hojas está absolutamente asociado a nuestra imagen del otoño, pero ¿has pensado alguna vez en cómo se forman estos colores?

En este post de temporada, iremos más allá de la estética y veremos algunos de los mecanismos biológicos y químicos detrás de los tonos dorados del otoño.

Otoño, una segunda primavera

El cambio otoñal siempre ha atraído la atención y la reflexión de artistas y escritores. Cautivado por este espectáculo natural, se cita a Albert Camus diciendo:

“L’automne est un deuxième ressort où chaque feuille est une fleur.”

(El otoño es una segunda primavera donde cada hoja es una flor.)

Tal vez estás leyendo esto en tu teléfono, caminando por la calle o en un autobús. Mira a tu alrededor. ¿Han comenzado a cambiar de color las hojas? ¿Han caído ya al suelo?

Comienzos verdes

Los tonos verdes que vemos durante los meses de verano se deben a la presencia de clorofila en las hojas. La clorofila es un pigmento fotosintético de color verde que ayuda a las plantas a producir azúcares, como la glucosa.

De hecho, el término clorofila -khloros (‘verde claro’) y phyllon (‘hoja’) – es bastante autoexplicativo, ¡suponiendo que hables griego, claro!

¿Por qué la clorofila es verde? Bueno, absorbe porciones azules y rojas del espectro electromagnético, lo que significa que la luz verde se refleja.

Antes de continuar con los árboles de hoja caduca, los que pierden sus hojas, debemos mencionar rápidamente los de hoja perenne. Este término se utiliza para referirse a las especies de árboles que no pierden sus hojas o agujas y, por lo tanto, permanecen ‘verdes’ durante todo el año.

Aunque curiosamente, no todos los perennifolios son estrictamente verdes. Tal vez estoy siendo muy escrupuloso, pero el abeto azul de Colorado es definitivamente azul.

Los tonos helados de la pícea azul de Colorado. Por Iryna Imago | Shutterstock.com
Los tonos helados de la pícea azul de Colorado. Por Iryna Imago | Shutterstock.com

Amarillos, naranjas y rojos

El otoño se caracteriza por un menor número de horas de luz diurna y temperaturas más frescas. Los árboles de hoja caduca perciben estos cambios y se preparan para la llegada del invierno. Con energía insuficiente para la fotosíntesis, las hojas pierden esencialmente su valor.

¿Qué pasa después? Para conservar los recursos, el árbol comienza a cerrar el sistema venoso, que por lo general proporciona agua y nutrientes a cada hoja. Como resultado, la clorofila comienza a descomponerse y el pigmento verde se desvanece.

Los tonos amarillos y anaranjados que vemos están formados por otros dos pigmentos, carotenoides y flavonoides. Curiosamente, los pigmentos carotenoides en las hojas son los mismos que se encuentran en las zanahorias, las batatas, las papayas, los mangos, los tomates y las naranjas.

Como explica este gran gráfico de Compound Interest, los colores rojos brillantes, como los que se ven en las hojas de arce, son causados por otro conjunto de pigmentos: los antocianos.

Química de las hojas en otoño
Química de las hojas en otoño

Vida silvestre entre las hojas

Las horas de luz durante el día pueden estar reduciéndose, pero un paseo por los bosques otoñales sigue valiendo la pena. Mientras disfrutas del rico mosaico de follaje, no pierdas de vista la vida salvaje entre las hojas.

Con la abundancia de bayas y nueces, el otoño es un buen momento para ver ardillas, o aves como arrendajos y zorzales.

Si estás interesado en ver mamíferos más grandes, de septiembre a noviembre coincide con la temporada de celo de la mayoría de las especies de ciervos europeos y norteamericanos. El macho del ciervo, que se encuentra en toda Europa y partes de Asia, hace un sonido rugiente particularmente impresionante durante este período (la berrea).

Ciervo colorado en un ambiente otoñal. Por Mark Bridger | Shutterstock.com
Ciervo colorado en un ambiente otoñal. Por Mark Bridger | Shutterstock.com

Por último, ten en cuenta que, para muchos animales, el otoño es una época de migración. Desde gansos y mariposas hasta salmones y ballenas, una amplia gama de especies están actualmente en movimiento.

Dondequiera que estés, asegúrate de reservar un tiempo para salir a la naturaleza y saborear el otoño.


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