¿Cuándo vivieron los dinosaurios?

Desde que se originó la vida en la Tierra (hace 3770 Ma. según las últimas evidencias), la evolución ha ido dejando la huella de innumerables organismos vivos en el planeta. Algunos evolucionaron convirtiéndose en nuevas especies mientras otros desaparecieron debido a multitud de factores, principalmente ambientales. Entre ellos, los dinosaurios.

La Era Mesozoica (desde hace 251 Ma. hasta hace 65 Ma.) en la escala temporal de la Tierra se divide en tres períodos de tiempo: Triásico, Jurásico y Cretácico. Durante estos períodos los dinosaurios fueron los vertebrados terrestres dominantes de nuestro planeta. Un clado de reptiles muy diverso que prácticamente desapareció en la extinción masiva del Cretácico-Terciario finalizando así la Era Mesozoica.

 

Paleontología, dinosaurios y aves

Tanto con los estudios de restos fósiles como evolutivos, se han identificado hasta la fecha más de 500 géneros distintos y 1.000 especies de dinosaurios. Pese a las diferencias de tamaño (de los 35 cm del A. huxleyi a los 37,2 m del Patagotitan mayorum), los dinosaurios tenían en común la posesión de cuernos o crestas, extremidades mantenidas rectas debajo del cuerpo y la puesta de huevos en nidos. Otros grupos de animales prehistóricos como, por ejemplo, los pterosaurios o pelicosaurios se consideran popularmente dinosaurios, pero no lo son (no poseían extremidades rectas), aunque existen evidencias de dinosaurios que podían volar o al menos planear y otros de hábitos acuáticos.

Los primeros dinosaurios caminaban de manera bípeda, sobre sus patas posteriores como las actuales aves. Más tarde aparecieron especies cuadrúpedas o que podían caminar de ambas formas. La mayoría de paleontólogos relacionados con los dinosaurios afirman que las aves se consideran dinosaurios. Las aves se clasifican en el subgrupo Maniraptora, que son coelurosaurios, que a su vez son terópodos, que a su vez son saurisquios, que a su vez son dinosaurios. Al contrario de lo que muchos suelen pensar, los dinosaurios convivieron con otros grupos de animales como los mamíferos. Éstos eran pequeños y habitaban en nichos ecológicos reducidos en un planeta dominado por los grandes reptiles. Con la gran extinción los dinosaurios prácticamente desaparecieron, pero las especies que sobrevivieron evolucionaron hasta las actuales aves, junto con otros grupos de animales de pequeño tamaño.

La gran extinción

Existen varias teorías sobre la extinción de los dinosaurios no aviares sostenidas por las premisas que se conocen hoy día.

Durante la Era Mesozoica la temperatura en el planeta era más uniforme, cálida y con altos niveles de dióxido de carbono y oxígeno. El cese de la actividad volcánica del Cretácico-Terciario redujo en la atmósfera las cuatro cosas. Casi todas las especies de dinosaurios eran de gran tamaño, y dada la alta necesidad de oxígeno, sus cuerpos no sobrevivieron a la adaptación, según afirman muchos científicos.

Además, los tetrápodos de mayor tamaño afectaron significativamente a los dinosaurios ocupando sus nichos ecológicos. Por otra parte, los insectos no se vieron afectados por los cambios ambientales, lo que supuso una fuente de alimento para las especies pequeñas y su capacidad de supervivencia. Finalmente, la aparición de las flores y reducción de las plantas coníferas de las que se alimentaban y dependían los dinosaurios, sumado a la falta de adaptación a los mismos pudo contribuir también a su desaparición.

Otra de las teorías más extendidas apunta a que un meteorito de 5 a 15 km de diámetro impactó cerca de la península de Yucatán, creando el cráter de Chicxulub. Los cambios drásticos de temperatura y atmosféricos en el planeta, debido al impacto, provocaron la muerte de la mayoría de especies. Algunos científicos creen que esto podría haber ocurrido, incluso, en horas.

Traps de Decán es una de las mayores formaciones de volcanes de la Tierra, en la India. Se supone que la formación de éstos propició la expulsión de polvo y gases a la atmósfera afectando a la llegada de luz solar (y por consiguiente la fotosíntesis de las plantas) y creando un efecto invernadero. El aumento drástico de las temperaturas condujo a la extinción de muchas especies. Aunque esta teoría fue descartada por la mayoría de científicos como la principal causa de la desaparición de los dinosaurios, muchos apuntan a que pudo contribuir en parte a la extinción.

Plumas

La imagen de los dinosaurios como grandes reptiles de piel escamosa es la más extendida y pese a que hace décadas que se conoce que su apariencia era otra, el imaginario popular siempre ha optado por jugar con el “impresionante lagarto gigante” en lugar de la “avestruz desmedida”. Nada más lejos de la realidad. Aunque existieron dinosaurios que no poseían plumas, la gran mayoría de ellos sí. Con el descubrimiento de Archaeopteryx, en 1864, se empezó a barajar la idea, considerándolo el eslabón perdido entre dinosaurios y aves. En la actualidad existen multitud de fósiles que demuestran la teoría. Así pues, cuando pensamos en ellos de este modo, no es difícil pensar que un ave actual como el casuario (en la imagen) pudiese ser perfectamente una especie evolucionada de aquellos animales que creímos tan lejanos, inverosímiles y distintos.

Dinosaurios

Son multitud las imágenes científicas y artísticas que han ido recreando la posible apariencia de los dinosaurios durante décadas, pero fue con el cine cuando estos animales extintos quedaron plasmados en nuestra retina con más fuerza. Películas como “Hace un millón de años” o “King Kong” ya incluyeron a estos gigantes en su metraje, aunque fue con Parque Jurásico y sus entregas (la próxima en 2018 de mano de J.A. Bayona y su Jurassic World: El reino caído) con las que el realismo pudo a la ficción. Pese a que muchos de los dinosaurios de estos filmes no se corresponden con la realidad, los efectos especiales y diseños de los mismos brindaron a los espectadores la oportunidad de imaginar cómo podrían haber sido de una manera totalmente verosímil.

Del extenso listado de especies que formaron estos reptiles prehistóricos, expongo a continuación una selección de los representantes más característicos de cada grupo taxonómico, con algunas de sus cualidades distintivas.

Dilophosaurus (Coelophysoidea)

Este reptil, representado en la película Parque Jurásico con menor tamaño, un collar extensible (como el lagarto Chlamydosaurus kingii) y escupiendo veneno (las tres cosas irreales), medía 7 metros de largo y pesaba unos 350 kg. Se trata de uno de los primeros terópodos del Jurásico inferior cuya principal característica eran las dos crestas sobre su cráneo que utilizaban posiblemente como exhibición (dimorfismo sexual). Poseían unos dientes delanteros débiles lo que sugiere que eran carroñeros (por no poder sujetar a una presa grande).

Coelophysis (Coelophysoidea)

A este grupo de dinosaurios pertenecían tres especies, una de ellas el dinosaurio primitivo mejor conocido por la cantidad de fósiles hallados de esqueletos completos. Medía de 2,5 a 3 metros de longitud y pesaba unos 28 kilogramos. Se supone que era veloces corredores que se alimentaban de carne, seguramente de lagartos más pequeños. Poseían un hocico alargado con grandes ventanas que aligeraban el peso del cráneo. Posiblemente vivían en grandes manadas y podían cazar mayores presas, con una veloz mordida gracias a la curvatura de su cuello.

Ceratosaurus (Ceratosauria)

Este dinosaurio vivió a finales del Jurásico. La principal característica de estos animales era la estructura en forma de cuerno que poseían en el cráneo, por detrás de sus fosas nasales, y dos pequeñas crestas en forma de cuerno también delante de los ojos. Era de los pocos terápodos que tenían una armadura dérmica, formada por pequeñas placas óseas sobre su piel. Su cola medía la mitad de su longitud total y tenía a lo largo de su dorso una línea de espinas vertebrales. Vivieron en Estados Unidos, Tanzania y Europa y fue uno de los primeros dinosaurios descubiertos.

Monolophosaurus (Megalosauroidea)

El nombre del Monophosaurus hace referencia a la cresta que posee en la cima de su cráneo. Ésta empezaba entre las fosas nasales y llegaba hasta los ojos. Era hueca por dentro y podrían haberla utilizado para atraer a las hembras en época de celo. Es una especie de Carnosaurio que vivió a finales del Jurásico en Asia. Medía hasta 6 metros de largo y 2 de alto y poseía unos dientes muy afilados. Los restos hallados de esta especie siempre estaban cerca del agua, lo que sugiere que posiblemente habitaban en zonas cercanas a lagos u océanos.

Spinosaurus (Megalosauroidea)

Vivieron en el período Cretácico en el norte de África. El Spinosaurus fue el dinosaurio carnívoro más grande de todos. Podía medir hasta 18 metros de longitud y 21 toneladas de peso. Tenían un cráneo similar al de los cocodrilos y de sus vértebras en la espalda sobresalían largas espinas de hasta 1,65 metros, seguramente cubiertas y unidas entre sí por piel, que utilizaban de forma termorreguladora y como exhibición. Caminaban a cuatro patas la mayoría del tiempo, se cree que podían alimentarse de pescado y que pasaban mucho tiempo en el agua.

Allosaurus (Carnosauria)

El Allosaurus es un terópodo que vivió a finales de período Jurásico. Tenían gran tamaño (hasta 9 metros de largo), eran bípedos y poseían unas fuertes garras y patas robustas. Utilizaban su cola, larga y pesada, para balancear el peso al moverse. El cráneo de estos animales era relativamente grande y portaba dos crestas delante y sobre los ojos. Pese al gran tamaño, el peso de estos depredadores era bastante ligero. Sus dientes eran serrados, aunque no muy grandes y se cree que cazaban acechando a sus presas y dándoles un golpe seco con la mandíbula.

Compsognathus (Compsognathidae)

Estos pequeños reptiles vivieron durante el final del período Jurásico. Es una de las especies más pequeñas con una medida de 1 metro y unos 3 kilogramos de peso. Eran carnívoros que se alimentaban de pequeños lagartos. Es el pariente conocido más cercano al ave prehistórica Archaeopteryx, el eslabón perdido entre los dinosaurios emplumados y las aves actuales. Tenían grandes patas traseras, cola larga para mantener el equilibrio, un cráneo alargado con morro puntiagudo, dientes pequeños no aserrados y ojos grandes en proporción.

Tyrannosaurus rex (Tyrannosauridae)

El dinosaurio más famoso de todos vivió a finales del período Cretácico, siendo uno de los últimos antes de la gran extinción y uno de los depredadores más grandes que han pisado nuestro planeta. Era bípedo, con fuertes patas traseras, de enorme cráneo, cola larga y gruesa para equilibrar su cuerpo y unas patas delanteras diminutas en comparación, aunque fuertes, provistas de dos dedos con garras. Los expertos aún se debaten si eran cazadores o carroñeros. Según los últimos estudios, el T-Rex  podría haber estado cubierto de plumas como muchos otros dinosaurios.

Struthiomimus (Ornithomimosauria)

El nombre de estos animales es un derivado del latín que viene a signficar imitador de avestruces dado su parecido con estas últimas. Medían más de 3 metros y habitaron parte de los actuales Estados Unidos durante el final del Cretácico. Sus huesos eran huecos lo que aligeraba su peso, siendo posible que fuesen grandes corredores. Sus restos son muy abundantes, lo que suegiere que no eran carnívoros, y se baraja la hipótesis que vivieran en manadas. No tenían dientes y su hocico se asemejaba más a un pico. Posiblemente estaban cubiertos de plumas.

Mononykus (Alvarezsauroidea)

Estos dinosaurios habitaban el Desierto de Gobi al final del Cretácico. Medían 1 metro y pesaban unos 3 kilogramos. Tenían unas patas traseras fuertes y eran grandes corredores, además de ser muy ágiles. Las patas delanteras eran muy cortas y tenían tan solo un dedo, terminado en una garra larga. Se supone que estos animales estaban cubiertos de plumas. El cráneo era pequeño, con dientes menudos pero acentuados. Se intuye que comían insectos y pequeños animales. Se estima que cazaban de noche, como el Velociraptor, con unos ojos adaptados para ello.

Therizinosaurus (Therizinosauria)

Este animal denominado “lagarto guadaña” por sus garras, habitó a finales del Cretácico en Asia. No se han podido recuperar más que huesos sueltos de este espécimen, entre ellos las enormes y largas garras que poseía en sus patas delanteras. Se estima que medía de 8 a 12 metros y pesaba hasta 6 toneladas. A diferencia de otros terópodos, el Therizinosaurus sujetaba su peso sobre las dos patas traseras terminadas en cuatro dedos que sostenían el cuerpo, en lugar de tres. En sus patas anteriores, de 2,5 metros, poseían garras en forma de guadaña de 70 cm.

Oviraptor (Oviraptorosauria)

Este dinosaurio no aviar era muy similar a las aves. En un principio se supuso que se alimentaban de huevos ya que el primer espécimen que se encontró estaba cerca de un nido. Estudios posteriores demostraron que era su propio nido. Medían unos dos metros y pesaban unos 11 kilogramos. A parte de tener una caja torácica similar a las actuales aves, poseían plumas en su cuerpo, cola y patas anteriores. Según estudios de familiares de esta especie, se supone que éstos tenían una cresta similar a la del casuario que habita en Australia.

Microraptor (Deinonychosauria)

El descubrimiento del Microraptor supuso una gran fuente de información para los estudios evolutivos entre las aves y los dinosaurios. Vivieron a principios del Cretácico en Asia. Poseía largas plumas que formaban superficies de sustentación en las cuatro patas y cola. Así, pues, de modo similar a las aves actuales, se supone que podían volar o al menos planear con sus cuatro alas y cola (utilizándola como timón). Medía entre 42 y 83 centímetros y no pesaba más de 1 kilogramo (uno de los dinosaurios más pequeños conocidos).

Velociraptor (Deinonychosauria)

Pese a la imagen distorsionada y mucho más grande que le dio la película Parque Jurásico, el Velociraptor fue un animal relativamente pequeño con una longitud de 1,8 m contando la larga y rígida cola. Pesaban unos 15 kilogramos y vivieron a finales del Cretácico en Asia. En sus patas traseras (eran bípedos, con largas patas que indican que eran especialmente veloces) poseían tres garras, una de ellas más grande, alargada y curva con la que mataban a sus presas. Se supone, según estudios de especies anteriores, que estaban cubiertos de plumas.

Plateosaurus (Plateosauridae)

Este género de dinosaurio vivió durante el Triásico en lo que ahora es Europa y Groenlandia. Eran animales bípedos con un cuello muy largo y móvil compuesto de 10 vértebras, que se alimentaban de plantas con sus dientes afilados pero rechonchos. Tenían fuertes patas traseras y brazos cortos con dedos prensiles y garras que utilizaban seguramente para defenderse y agarrar alimentos. Medían de 5 a 10 metros y podían pesar hasta 4.000 kilogramos. Poseían una larga y fuerte cola móvil con la que mantenían el equilibrio al desplazarse.

Apatosaurus (Diplodocoidea)

Estos gigantescos animales llegaban a medir 22,8 metros de longitud y pesar unas 22 toneladas. Junto al Diplodocus son los dos principales representantes de esta familia, aunque el Apatosaurus poseía unos huesos más robustos, grandes y fuertes. Para aligerar la carga que suponían sus vértebras, éstas tenían perforaciones con sacos de aire. Eran animales herbívoros que se alimentaban de la vegetación menos accesible. La cola era muy larga y se baraja la hipótesis que la utilizaran a modo de látigo para generar sonidos fuertes.

Alamosaurus (Titanosauria)

Se trata de uno de los dinosaurios conocidos más grandes que existieron llegando a alcanzar hasta los 30 metros y 74 toneladas de peso, y fue el más grande de América del Norte. Vivieron a finales del Cretácito a diferencia de todos los otros Titanosaurios. Tenían la cabeza pequeña, sostenida por un largo y robusto cuello, un torso amplio y corpulento, patas cilíndricas y una cola con la que se ayudaban para la locomoción y el equilibrio. Era un animal herbívoro y se supone que aprovechaba la ventaja de tamaño y su cuello para alcanzar la vegetación más alta y poco accesible.

Ankylosaurus (Ankylosauria)

Es la especie más destacada de los dinosaurios acorazados, que vivió a finales del Cretácico. Poseían una pesada y fuerte armadura ósea, formada por placas muchas veces fusionadas entre sí, que cubría su cuerpo protegiéndolos. Medía 6,25 metros de largo y pesada unas 6 toneladas. Era un animal cuadrúpedo, ancho y robusto, de cráneo grande y dos cuernos apuntando hacia atrás en la parte posterior de la cabeza. La boca terminaba en forma de pico con pequeños dientes. Al final de la cola tenían una gran maza que se estima utilizaban para defenderse.

Stegosaurus (Stegosauria)

Estos animales vivieron a finales del período Jurásico en lo que actualmente es América del Norte. Se trata de un gran herbívoro cuadrúpedo con una forma de cuerpo bastante inusual. Tenían la cabeza pequeña cerca del suelo, las patas anteriores cortas, las de atrás más largas con la espalda muy arqueada y una cola rígida suspendida en el aire con la punta cubierta de grandes púas. Todo el lomo de estos dinosaurios estaba cubierto de placas óseas y aún se debate sobre el uso que éstas podían tener. Termorreguladoras, de exhibición o de defensa.

Iguanodon (Ornithopoda)

El iguanodon vivió a principios del período cretácico en lo que hoy es la actual Europa. Fue el segundo dinosaurio en ser nombrado tras el Megalosaurus, y se le denominó así debido a la similitud entre sus dientes y los de una iguana. Fueron grandes herbívoros (unos 12 metros de largo y 3 toneladas de peso) de patas robustas y fuertes cuya principal característica era poseer una garra en los pulgares con la cual se estima que se defendían de sus depredadores. Seguramente alternaban entre la marcha bípeda y cuadrúpeda.

Parasaurolophus (Ornithopoda)

Estos dinosaurios fueron unos herbívoros que caminaban tanto de forma bípeda como cuadrúpeda. Habitaron Norteamérica a finales del período Cretácico. La característica principal de estos animales es la cresta en forma de tubo que se proyecta hacia atrás desde su cráneo y que le otorgaba un aspecto inusual. Se supone que la función de ésta era el reconocimiento visual de la especie y del sexo, resonancia acústica y termorregulación. Están dentro del grupo de los dinosaurios de pico de pato, y se considera uno de los más raros.

Triceratops (Ceratopsia)

Los triceratops vivieron al final del período cretácico, en lo que hoy es Norteamérica, siendo uno de los últimos géneros en aparecer antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. Estos animales poseían una gola ósea (plataforma craneal posterior) y tres cuernos. Su cuerpo robusto, cuadrúpedo y de patas fuertes era semejante en muchos aspectos a un rinoceronte. Existe un extenso debate sobre la función que ejercían la gola y los cuernos, entre un modo de defensa, o una forma de cortejo y muestra de dominancia como otras especies actuales.

Pachycephalosaurus (Pachycephalosauria)

Esta especie vivió a finales del Cretácico en América del Norte. La característica principal y diferenciadora de estos animales era la posesión de un techo del cráneo extremadamente grueso. Los expertos creyeron al principio que utilizaban este grueso cráneo en combate, pero esta teoría ya ha quedado descartada. Eran bípedos, con largas patas traseras y brazos cortos. Medían unos 5 metros de longitud y pesaban hasta 2 toneladas.  Su cerebro era pequeño y los ojos, semifrontales, tenían la capacidad binocular. Sus dientes eran serrados y muy pequeños.

Agradecimientos a Pablo Jaramillo (Docente en Museo Nacional de Historia Natural de Chile) por sus apuntes sobre algunos errores del texto. 

Sumary
Dinosaurios. Introducción a un mundo prácticamente extinto.
Article Name
Dinosaurios. Introducción a un mundo prácticamente extinto.
Description
Los dinosaurios no aviares habitaron nuestro planeta durante toda la era mesozoica. Su desaparición fue parte de una de las grandes extinciones del planeta.
Author
Publisher
Zoo Portraits
Logo